Un cuidado básico en el mantenimiento del textileno es la limpieza del tejido. Limpiar el textileno es muy sencillo y se hace rápidamente y sin esfuerzo: bastará con un poco de agua con jabón neutro para retirar las posibles manchas, aunque no es un tejido en el que penetren los líquidos.
También es muy efectivo limpiar el tejido textileno con agua a presión. Siempre es recomendable evitar productos abrasivos, como la lejía, a la hora de efectuar la limpieza. Este tipo de líquidos puede eliminar la protección frente a los rayos ultravioleta que pueda tener el tejido.
El polvo se eliminará de manera sencilla, y sin la necesidad de utilizar agua, si utilizamos un pequeño cepillo de mano.
Si necesitamos utilizar un producto más específico, en el mercado también contamos con productos especialmente diseñados para este material.
El textileno es un tejido que puede estar todo el año en el exterior, ya que soporta muy bien los cambios bruscos de temperatura y las diferentes condiciones climáticas. No retiene el agua y seca rápidamente, por lo que la lluvia no será un problema en absoluto.