Vamos a poner un ejemplo práctico.
Imagina que tienes un pequeño balcón y quieres sacarle el máximo partido y aprovechar este maravilloso espacio al aire libre. Quieres poner una mesita auxiliar para tener aquello que necesites a mano, pero ya hemos dicho que no tienes mucho espacio. Es más, para complicar todavía más el rompecabezas, necesitarás en momentos puntuales, como una reunión familiar o una tarde entre amigos, que esta mesa auxiliar sea amplia; pero no quieres "sacrificar" tanto espacio con ese mueble en tu día a día. Sabes que no la vas a utilizar de manera cotidiana y prefieres moverte con más libertad por el espacio. Un dilema de decoración en toda regla.
En este tipo de casos entran en juego las socorridas mesas nido. Una opción cada vez más vista en decoración porque son mesas muy funcionales y versátiles. Puedes desplegarlas o mantenerlas "guardadas". Todo dependerá de lo que necesites en cada momento. Por su puesto, el conjunto que forma las mesas nido también puede ser utilizado de manera independiente y distribuirlas por el espacio de la manera que mejor te convenga.
Un set de mesas nido es una opción perfecta para viviendas o terrazas más reducidas, ya que no condicionan de manera continuada el espacio. El mobiliario en este caso se adapta a las necesidades y eso es una solución perfecta.